Casa Bedu diseño
Diseño,  Entrevista

Casa Bedu, la diseñadora de la nostalgia

Instagram es espejo de los tiempos que corren. Si hubiese una imagen representativa de esta época, iría acompañada de los hashtags inmediatez, consumismo y celeridad.

Celebridades con filtro de mascota, gatos con filtro de persona, teorías conspiratorias y hipsters conviven en un mundo heterogéneo, en el que compiten en una carrera cuya recompensa es la visibilidad.

Afortunadamente, esta grotesca amalgama deja espacio para lo que considero un remanso de paz.

Andrea Loya, diseñadora de interiores, emprendedora y precursora de la sencillez como estilo de vida, es el alma mater de Casa Bedu, una cuenta que hace apología de la slow life.

En esta fascinante entrevista nos desvela su filosofía de vida, propósito, proyectos y percepciones. Una joya para el alma y los sentidos.

¿Cómo nace Casa Bedu y cuál es su propósito?.

Casa Bedu (de casa beduino) es un estudio de diseño de interiores y casa creativa conceptual en Cancún que no cree en tales cosas como “fronteras”. Varias culturas se pueden entrelazar y fusionar, dando cabida a nuevas historias. 

Dando la bienvenida al diseño y piezas únicas. Celebrando la individualidad. Inspirando a la gente a vivir, a viajar, a conocer y a ver el diseño desde una perspectiva más personal y cercana. 

La idea salió del arte, de la filosofía llamada “slow living” y quererla incorporar como estilo de vida.

Abogas por una vida lenta para conectar con nuestra verdad. ¿Qué significa para ti la slow life y qué prácticas has implantado en tu vida para acercarte a una forma de vida más consciente?.

Me parece que el manifiesto que se tiene en Casa Bedu puede contestar muy bien la pregunta:

“La sociedad de “ritmo rápido” ha vuelto a la sociedad más enfermiza, ansiosa y dependiente de estímulos externos para traer su felicidad. Entonces, ¿por qué no pensar en alternativas y cómo el arte de la vida lenta realmente nos conecta más profundamente con nuestra verdad en esta vida?

Vamos a parar. Escuchemos, escuchemos los sonidos que hace la Tierra, la que está viviendo a nuestro alrededor. Estos momentos son puros. Hay que desafiarnos continuamente a nosotros mismos para frenar, vivir lenta, gentil y conscientemente. Decir sí a más aventuras.”

¿Qué tres acciones consideras que cualquier persona podría llevar a cabo para acercarse a la filosofía de la slow life?.

En lo personal, me he dado cuenta de 3 factores o elementos que cualquier persona debería de tener y más ahora en estos días. Los considero un total lujo:

el tiempo, el silencio y el espacio

En la sociedad de consumo en la que vivimos, en la que los aspectos materiales se anteponen a los espirituales ¿defiendes la postura de que menos es más? Si es así, ¿por qué?.

Totalmente. Y menos es más no solo en términos espaciales – como sería en el diseño, por ejemplo, sino en todo lo que respecta a nuestro ser. Desde lo que pensamos, hasta como nos presentamos al mundo. Creo firmemente que la grandeza está en la sencillez. 

“En un mundo de plástico y ruido, quiero ser de barro y de silencio”

-Eduardo Galeano

¿Consideras que el diseño de un espacio, el mobiliario dispuesto en él o la luminosidad del mismo afectan a nuestro estado anímico al encontrarnos en él?.

Sin duda. Incluso me atrevería a decir que el tipo de iluminación es de lo más importante. No es lo mismo entrar a un espacio lleno de luz blanca donde todo es más impersonal, que tenerlo con luz cálida y diferentes puntos focales. Te cambia el humor (además de que es mucho más favorecedor a la cara).

Los colores como todos sabemos, inconscientemente te hacen sentir diferentes sensaciones y hay que saber usarlos. 

Está comprobado que un buen diseño, uno que sea funcional y estético a la vez, hace que las personas se sienten más agusto incrementando su rendimiento.

Comentas que “el hogar es donde todos tus intentos por escapar cesan”. ¿Qué tres objetos o elementos esenciales tienes en tu hogar que refuerzan este sentimiento?.

Si de objetos hablamos, tengo un tocadiscos de esos vintage y varios discos de vinilo, entre ellos de los Gipsy Kings que tanto me gustan. Me apetece escucharlos mientras cocino. Poder escuchar música de esa forma, me recuerda a tiempos más simples.

Tengo muchísimas velas y los aromas son una parte esencial para mí y en mi hogar. Creo que tienen el poder de hacerte recordar momentos en la vida y todas las noches, no dudo en prender alguna.

Pero más que nada es un sentimiento, una sensación. El mundo puede ser caótico y a veces sin sentido, pero entrando a tu hogar, estás en paz.

¿Consideras que con la pandemia hemos dotado de mayor importancia al diseño de los espacios interiores de nuestras casas?

Rotundo sí. Y es lógico, pues al pasar más tiempo en nuestras casas nos percatamos de detalles de los que antes no nos dábamos cuenta.

Comparte una historia inspiradora que hayas relatado en el blog o una experiencia curiosa que hayas vivido tras la creación de Casa Bedu.

Soy firme creyente que las cosas pasan por algo. En un principio, tenía intención de que Casa Bedu fuese un showroom dentro de una casa reformada con muebles de diferentes partes del mundo y curados por mí. Por varias razones que fueron surgiendo en el camino (entre ellos, la pandemia), se tuvo que cambiar de plan y ¡doy gracias al universo por esto!. No puedo imaginarme que hubiese hecho con muebles retenidos en países, sin ventas físicas y con una casa encerrada llena de muebles.

Ahora estoy creando una colección limitada de velas con aromas inspirados en el Mediterráneo. Van a venir en unas vasijas muy bonitas. Estoy muy emocionada por esto.

Dijo Leo Burnett, uno de los publicistas más distinguidos del siglo XX, que “la curiosidad sobre la vida en todos sus aspectos, continúa siendo el secreto de las personas más creativas”. ¿Qué es lo que despierta tu curiosidad?. 

¡No me tendría tiempo suficiente para explicarlo!

Me da curiosidad el comportamiento de la gente. Podría pasarme toda una buena mañana mirando la gente pasar caminando. Me intriga entender sus manías, sus gustos, por qué hacen lo que hacen, qué les mueve…

Me da curiosidad la naturaleza. Su imperfección tan perfecta.

El más allá también me da muchísima curiosidad. Este gran enigma sin resolver de la vida después de la muerte.

Hay una frase de Jon Krakauer que me fascina:

Es en las experiencias y recuerdos, en el inconmensurable gozo de vivir en el sentido más pleno de la palabra; donde se puede descubrir el significado auténtico de la existencia.

Escribir un blog, asesorar en materia de diseño de interiores y gestionar una cuenta en Instagram con cerca de 30.000 seguidores requiere de habilidades técnicas. No obstante, se necesita creatividad para generar contenido de calidad de manera asidua y diseñar espacios acogedores. ¿Cómo aplicas la creatividad a tu trabajo?.

No diría que tengo una “técnica” per se. Más bien, trato de aplicar lo que me gustaría tener, cómo me gustaría vivir, lo que me gustaría sentir, mirar…

Todo lo que me mueva de alguna forma, tengo el deseo de compartirlo con la gente y me he dado cuenta que la gente responde a esto. También les gusta y les inspira de una u otra forma. 

Creo que el diseño de interiores es algo tremendamente bonito porque al fin y al cabo, tu hogar está hecho a ti y no tú a él. Es una extensión de quién eres y eso dice mucho de ti.

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